Nuevos procesadores Intel Xeon E7-8800/4800 v4

Intel presentó la nueva familia de procesadores Intel Xeon E7-8800/4800 v4 con arquitectura Broadwell de 14nm que ofrece rendimiento robusto, la mayor capacidad de memoria por socket de la industria, alta confiabilidad y seguridad mejorada por hardware, ideal para realizar grandes tareas de cómputo para análisis en tiempo real así como cargas de trabajo con uso intensivo de datos como procesamiento de transacciones en línea (OLTP), gestión de cadena de suministro (SCM) y gestión de recursos empresariales (ERP), entre otras. Los procesadores Intel Xeon E7 v4 ofrecen hasta 1.4 veces mayor rendimiento, hasta 10 veces mayor rendimiento por dólar y la mitad del consumo de energía en comparación con soluciones basadas en el IBM Power8.

La nueva familia de procesadores ofrece espacio para el crecimiento con cuatro y ocho conectores y opciones para hasta 64 sockets mediante controladores de nudo de terceros. También ofrece la mayor capacidad en memoria de la industria de hasta 24TB en un sistema con ocho sockets, lo que permite que enormes conjuntos de datos sean almacenados completamente en la memoria, y no en discos duros, para acelerar el tiempo de respuesta y toma de decisiones.

Se han introducido siete nuevos chips de entre cuatro y 24 núcleos en la familia Xeon E7-8800 v4. Los chips sucederán a los procesadores de la familia Xeon E7 v3, anunciado el año pasado y que tienen hasta 18 núcleos. A excepción de los chips de supercomputadores Intel Xeon Phi, los Xeon E7 son los procesadores más rápidos de Intel.


Los nuevos procesadores incluyen más de 70 funcionalidades de confiabilidad, disponibilidad y servicio (RAS), incluyendo la tecnología Intel Run Sure que es exclusiva de la familia de procesadores Intel Xeon E7. Estas características RAS ofrecen integridad avanzada para los datos y aptitud para sistemas de misión crítica que reducen la frecuencia y los costos asociados a periodos de inactividad de los servidores. Además, mejores mecanismos de recuperación de error y funciones como la memoria espejada aseguran excepcional confiabilidad de datos sin elevar los requisitos de memoria de todo el sistema.

Los nuevos recursos de seguridad incorporados en los procesadores protegen las aplicaciones de misión crítica más ricas en datos al cifrar datos mucho más rápido, mejoran la detección de amenazas sofisticadas y aumentan la protección contra ataques malintencionados. Las funciones de seguridad mejoradas por hardware de los procesadores ofrecen rendimiento hasta un 70 por ciento mayor en la encriptación por núcleo, lo que significa que las organizaciones pueden proteger mejor la creciente cantidad de datos con un impacto mínimo en el rendimiento de los sistemas, al tiempo que ofrece protección de malware mejorada. Además, Intel OS Guard ahora incluye una protección de acceso en el modo de supervisor para permitir accesos privilegiados que ofrezcan a la TI más control sobre cuales usuarios pueden tener acceso a los datos sensibles del sistema y también para ayudar a evitar que un usuario malintencionado explore vulnerabilidades y otros sistemas a través del centro de datos.

Virtualización asistida por hardware para ofrecer mayor eficiencia a cargas de trabajo en las empresas

La virtualización asistida por hardware permite que la TI virtualice cargas de trabajo empresariales de misión crítica y las mueva para entornos de nube, garantizando así nuevos niveles de agilidad y eficiencia. Mejoras en el rendimiento de la virtualización y en la gestión de recursos incluyen latencias menores al entrar y salir de las máquinas virtuales (VMs), menos interrupciones en las VMs mediante interrupciones publicadas y menos sobrecarga en ambientes tolerantes a fallas con el registro de modificación de páginas.

Orquestación más inteligente de recursos

La familia de procesadores Intel Xeon E7 v4 permite mayor control de la infraestructura de TI al incluir recursos avanzados de telemetría y tecnologías de orquestación, como la tecnología Intel Resource Director. Estas funciones ofrecen mayor visibilidad y control sobre los recursos de plataformas compartidas, dando por resultado una planificación eficiente, cargas balanceadas y migración de carga de trabajo entre máquinas virtuales. Consecuentemente, la TI es capaz de mejorar la utilización de los activos para ofrecer una excelente calidad de niveles de servicio en múltiples aplicaciones.